La ilustración del libro consta de dos etapas, desarrolladas por un equipo diferente y complementario de la expresión visual.

Una primera etapa estuvo a cargo de la profesional Daniela Santoro Thomas, docente de artes, licenciada en educación, magister en psicopedagogía y arte terapeuta quien desarrolla las primeras imágenes componiendo hermosas ilustraciones acuareladas, de diseño cercano, fresco y colorido conectando texto e imagen con la transparencia de la acuarela. Daniela Santoro agrega a su equipo al profesional Leonardo Torres publicista aportando su mirada técnica a las imágenes.

La segunda etapa y final de la ilustración es de responsabilidad de la profesional del diseño Gráfico y dibujante Paula Moya quien suma a las historias su capacidad de observación en atención al lector temprano. Técnicas basadas en color, composiciones, volumen, reinterpretación, y encuandres acordes a la inspiración de cada escrito. El diseño de la edición considera un tipo de papel que permita a lectores y mediadores leer y releer sin dañar sus páginas.

Ambos equipos expresan sus diseños en tonalidades asociadas a los conceptos de inocencia, infancia, paz, tranquilidad, amistad, positividad, atención, estabilidad, naturaleza, armonía además de tonos cálidos vibrantes, divertidos y juguetones.

Complementan las imágenes trazos acuarelados que evocan movimiento y cercanía con el lector. La Ilustración estimula el neuroaprendizaje con procesos cerebrales que se vinculan con una sana afectividad.